{"id":34601,"date":"2006-09-01T01:51:38","date_gmt":"2006-09-01T01:51:38","guid":{"rendered":"http:\/\/monta\u00f1asdelaluna.com\/?p=34601"},"modified":"2021-07-14T15:59:55","modified_gmt":"2021-07-14T15:59:55","slug":"articulo-resumen-de-la-expedicion-a-ecuador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/?p=34601","title":{"rendered":"Art\u00edculo resumen de la Expedici\u00f3n a Ecuador"},"content":{"rendered":"<p>Relato breve y previo al diario de la Expedici\u00f3n Ecuador-2.006. Art\u00edculo escrito en el mismo a\u00f1o y subido a la web del Centro Excursionista Almorad\u00ed, hoy d\u00eda desaparecido. Os lo adelanto esperando que os deje buen sabor de boca y ganas de conocer y leer las experiencias, correr\u00edas, ascensiones, conquistas y aventuras vividas en este extraordinario viaje:<\/p>\n<p><span style=\"color: #008000;\">Este verano, mi compa\u00f1ero de batallas Jes\u00fas Santana y yo, J. Joaqu\u00edn Terr\u00e9s, decidimos aventurarnos en un viaje a los Andes Ecuatorianos. Era la primera vez que cruz\u00e1bamos el charco y la experiencia, con sus cosas buenas y sus otras no tan buenas, no nos decepcion\u00f3, nos encant\u00f3 y nos dej\u00f3 con el gusanillo de tocar de nuevo tierra andina.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nuestro principal objetivo era subir la monta\u00f1a m\u00e1s alta de Ecuador: el Chimborazo, de 6.310 mts. de altitud. Iba ser la primera vez que mi compa\u00f1ero y yo \u00edbamos a subir una monta\u00f1a de m\u00e1s de 6.000 mts., y la incertidumbre sobre nuestra posibilidad de volver con \u00e9xito al Viejo Mundo se cern\u00eda sobre nuestra mente.<\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_34602\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/062.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-34602\" class=\"wp-image-34602 size-large\" src=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/062-1024x683.jpg\" alt=\"El Chimborazo desde el Carihuayrazo\" width=\"1024\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/062-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/062-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/062.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-34602\" class=\"wp-caption-text\">El Chimborazo desde el Carihuayrazo<\/p><\/div>\n<div id=\"attachment_34610\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/155.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-34610\" class=\"wp-image-34610 size-large\" src=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/155-1024x683.jpg\" alt=\"Mercado de Guamote\" width=\"1024\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/155-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/155-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/155.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-34610\" class=\"wp-caption-text\">Mercado de Guamote<\/p><\/div>\n<p><span style=\"color: #008000;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Despu\u00e9s de unas 11 horas de vuelo y de llegar a Quito, al d\u00eda siguiente y tras unos inesperados y molestos tr\u00e1mites burocr\u00e1ticos, cogemos un autob\u00fas para dirigirnos a Riobamba. Panamericana abajo y a unos veinte minutos antes de Riobamba paramos en medio de un altiplano en mitad de una oscura y extra\u00f1a noche. Del negro cielo ca\u00eda una s\u00f3lida y gris lluvia de cenizas; el volc\u00e1n Tungurahua nos daba la bienvenida a este rinc\u00f3n de los Andes. Llegamos a Urbina, cargados como burras y en plena oscuridad. Es un lugar muy encantador; antigua estaci\u00f3n de un tren que nunca llegaba a pasar. Urbina se convirti\u00f3 en nuestra base para trasladarnos a las diferentes monta\u00f1as que \u00edbamos a visitar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Rodrigo Donoso junto con sus ayudantes y gu\u00edas, nos trataron muy bien y nos sentimos como en casa, algo muy dif\u00edcil de conseguir teniendo en cuenta que est\u00e1bamos en un pa\u00eds desconocido. Para conseguir nuestro objetivo principal deb\u00edamos prepararnos y aclimatarnos. Subimos a ver trabajar al \u201chielero\u201d en los glaciares del Chimborazo, a 4.750 mts. de altura. Oficio que est\u00e1 en extinci\u00f3n y que, curiosamente, se remonta a las tradiciones espa\u00f1olas de conseguir hielo de forma natural (cavas o pozos de nieve). Tambi\u00e9n subimos al volc\u00e1n Igualata para dormir en su cumbre y ver, al despertar el sol, el saludo espectacular del Tungurahua: si alguien ha visto alguna vez erupcionar y escupir a un volc\u00e1n de forma estruendosa, sabr\u00e1 que es una maravilla de la naturaleza. Para concluir nos dirigimos al cercano Carihuayrazo (5.020 mts.) para ir acostumbr\u00e1ndonos a la altura. Monta\u00f1a esbelta y escarpada, antiguo y deformado volc\u00e1n, el Carihuayrazo nos ofrec\u00eda una actividad incre\u00edble con el se\u00f1or que lo domina todo mir\u00e1ndonos como fondo, el Chimborazo. Llegamos a su cumbre desde los 4.300 mts. de su Campo Base y cruzamos para llegar hasta \u00e9l lugares y terrenos por donde se cree cruz\u00f3 Orellana buscando el \u201cReino de Quito\u201d.<\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_34593\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/253.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-34593\" class=\"wp-image-34593 size-large\" src=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/253-1024x683.jpg\" alt=\"Vista del centro y ciudad vieja de Quito\" width=\"1024\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/253-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/253-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/253.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-34593\" class=\"wp-caption-text\">Vista del centro y ciudad vieja de Quito<\/p><\/div>\n<div id=\"attachment_34603\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/089.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-34603\" class=\"wp-image-34603 size-large\" src=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/089-1024x683.jpg\" alt=\"El Cotopaxi\" width=\"1024\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/089-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/089-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/089.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-34603\" class=\"wp-caption-text\">El Cotopaxi<\/p><\/div>\n<p><span style=\"color: #008000;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Despu\u00e9s de nuestra buena aclimataci\u00f3n nos fuimos a la cara sur del Cotopaxi para intentar su cumbre por all\u00ed. La belleza del volc\u00e1n Cotopaxi es igualada por muy pocas monta\u00f1as y casi por ning\u00fan volc\u00e1n en el mundo. Es un cono perfecto, altivo y en\u00e9rgico rodeado de glaciares blancos y agrietados, que le dan un toque casi fantasmag\u00f3rico al lugar, contrastado con la negrura del terreno, fruto de las cenizas y antiguas coladas del volc\u00e1n. Te da la impresi\u00f3n de estar metido en un mundo mitol\u00f3gico. El Campo Bajo de la cara sur del Cotopaxi se encuentra a unos 4.000 mts., y es donde se dejan los coches y donde tambi\u00e9n se puede pernoctar. A 4.803 mts. est\u00e1 el Campo Alto y es la \u00faltima base para subir al Cotopaxi. Despu\u00e9s de un primer intento fallido, en el que nuestro compa\u00f1ero y gu\u00eda Delf\u00edn, no pudo llevarnos hasta la cima por culpa de una monta\u00f1a cambiante, de unos glaciares \u201cvivos\u201d que cambian de forma y recorrido para que los que se aventuren sin conocerlo se pierdan y desistan; al segundo intento (despu\u00e9s incluso de haber subido al Chimborazo) subimos desde el Campo Bajo, ya que por el mal tiempo no se pudo subir esa ma\u00f1ana al Campo Alto, hasta los 5.880 mts. de la cumbre sur del Cotopaxi (17 mts. menos que la norte, m\u00e1s alta). El mal tiempo hab\u00eda hecho que nevara casi hasta la misma altura del Campo Bajo, y las nubes y un insistente \u201cchirimiri\u201d nos calaban e inundaban al principio. Pero pudimos llegar hasta el inmenso y fant\u00e1stico cr\u00e1ter del Cotopaxi, del que dicen es el volc\u00e1n activo m\u00e1s alto del mundo (con permiso del Ojos del Salado en Argentina) y poder apreciar sus profundidades colmadas de fumarolas que expulsaban unos gases que apestaban a azufre. \u201cEl volc\u00e1n se est\u00e1 recalentando\u201d nos dec\u00eda Rodrigo por el descubrimiento de fumarolas nuevas, la desaparici\u00f3n total del glaciar en el lado este del volc\u00e1n y la aparici\u00f3n en la pared al exterior, en la misma ladera, de una nueva fumarola. No quisiera estar cerca cuando el volc\u00e1n despierte del todo. Despu\u00e9s de deleitarnos con los 900 mts. de di\u00e1metro del enorme y espectacular cr\u00e1ter, decidimos bajar sin m\u00e1s problemas que el cansancio que sufr\u00edamos despu\u00e9s de una agotadora pero brillante jornada.<\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_34606\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/014B.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-34606\" class=\"wp-image-34606 size-large\" src=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/014B-1024x683.jpg\" alt=\"Urbina\" width=\"1024\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/014B-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/014B-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/014B.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-34606\" class=\"wp-caption-text\">Urbina<\/p><\/div>\n<div id=\"attachment_34607\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/28.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-34607\" class=\"wp-image-34607 size-large\" src=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/28-1024x683.jpg\" alt=\"Erupci\u00f3n del Volc\u00e1n Tungurahua\" width=\"1024\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/28-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/28-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/28.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-34607\" class=\"wp-caption-text\">Erupci\u00f3n del Volc\u00e1n Tungurahua<\/p><\/div>\n<p><span style=\"color: #008000;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entre subida y subida al Cotopaxi, decidimos visitar al Chimborazo. Desde lejos nos asombra su altivez y desnivel, desde luego una monta\u00f1a entre monta\u00f1as. Desde los Refugios Hermanos Carrel y Whymper (4.800 y 5.000 mts.) se puede subir a este gigante de los Andes. Sus laderas peligrosas y arenosas contrastan con los glaciares colgantes grises por las cenizas del Tungurahua y el agreste, y si cabe decirlo, m\u00e1s peligroso Castillo: un conjunto de agrestes rocas volc\u00e1nicas rodeadas por paredes verticales en continuo proceso de desprendimiento. Nos levantamos muy temprano, sobre las 22\u201915, para que sobre las 23\u201930 emprendamos la subida. Casi m\u00e1s peligrosa que el resto de las monta\u00f1as que ya hab\u00edamos hecho, el Chimborazo se abr\u00eda ante nosotros en una oscuridad plena como un tremendo y espeluznante reto el cual concluimos con \u00e9xito (no sin antes echar el resuello y casi mis pulmones por el camino). Sobre las 7\u201930 de la ma\u00f1ana llegamos a una cumbre glaciar castigada por el deshielo y fusi\u00f3n r\u00e1pida de sus hielos, creando unos \u201cpenitentes\u201d que casi llegaban hasta la cintura. A 6.250 mts. se encuentra la Veintimilla y junto a esta, la Whymper a 6.310 mts. de altitud. Fotos de rigor, descanso, recuperando las fuerzas dop\u00e1ndonos con algunas aspirinas; y vuelta hacia abajo. Sobre las 15\u201930 llegamos al coche, rodeando al Castillo para no volver por sus peligrosas pendientes. \u00a1Ya est\u00e1!. Hab\u00edamos conseguimos subir a nuestro primer seis mil, y espero no sea el \u00fanico. Quiz\u00e1s el cansancio y la desorientaci\u00f3n hac\u00edan que no nos di\u00e9ramos cuenta de lo que hab\u00edamos hecho y del objetivo cumplido con creces. No tiene precio experimentar la satisfacci\u00f3n de conseguir todo un mundo alcanzado, todo un reto cumplido y alegrar con estos sentimientos un trozo de tu vida, pero que a la vez, llena todo tu Esp\u00edritu.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #008000;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Despu\u00e9s, no todo fue volcanes y \u201csufrimiento\u201d, visitamos Quito con sus parques, edificios coloniales y casco antiguo; Riobamba, la \u201cSultana de Los Andes\u201d con sus edificios, calles adoquinadas, parques y monumentos; y el peculiar mercado ind\u00edgena de Guamote. Para finalizar, era visita obligada la Selva Amaz\u00f3nica, y nos dirigimos a Macas desde Riobamba para pasar un d\u00eda y una noche en la magn\u00edfica Reserva de Nantar, en plena selva ecuatoriana. Recorrer sus espesos rincones, surcar sus r\u00edos y ba\u00f1arnos en ellos fue nuestro principal objetivo. Otro mundo. Espectacular, m\u00e1gico y maravilloso mundo selv\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_34609\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/239.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-34609\" class=\"wp-image-34609 size-large\" src=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/239-1024x683.jpg\" alt=\"Tormenta en la selva amaz\u00f3nica\" width=\"1024\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/239-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/239-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/239.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-34609\" class=\"wp-caption-text\">Tormenta en la selva amaz\u00f3nica<\/p><\/div>\n<div id=\"attachment_34608\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/217.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-34608\" class=\"wp-image-34608 size-large\" src=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/217-1024x683.jpg\" alt=\"La selva amaz\u00f3nica de Ecuador\" width=\"1024\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/217-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/217-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/217.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-34608\" class=\"wp-caption-text\">La selva amaz\u00f3nica de Ecuador<\/p><\/div>\n<p><span style=\"color: #008000;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al final, volv\u00edamos a Espa\u00f1a con la satisfacci\u00f3n de haber hecho bien las cosas, de no haber perdido nunca el tiempo y de llenar un poquito m\u00e1s el Esp\u00edritu con la fuerza que nos da la Naturaleza en sus distintas formas. Echaremos de menos la acogedora, encantadora y melanc\u00f3lica Estaci\u00f3n de Urbina, a la sombra de aquel gigante que los ind\u00edgenas andinos tomaban por un dios, y que en cierta forma lo es, el Chimborazo.<\/span>[vc_separator]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Relato breve y previo al diario de la Expedici\u00f3n Ecuador-2.006. Art\u00edculo escrito en el mismo a\u00f1o y subido a la web del Centro Excursionista Almorad\u00ed, hoy d\u00eda desaparecido. 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