{"id":45205,"date":"2018-09-28T18:37:45","date_gmt":"2018-09-28T18:37:45","guid":{"rendered":"http:\/\/monta\u00f1asdelaluna.com\/?p=45205"},"modified":"2021-07-06T08:38:21","modified_gmt":"2021-07-06T08:38:21","slug":"la-paz-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/?p=45205","title":{"rendered":"&#8230; La Paz de Bolivia"},"content":{"rendered":"<p>De nuevo hay que madrugar \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00e1 que madrugar siempre tanto para coger un avi\u00f3n a alg\u00fan lugar tan lejano? A pesar de estar casi a mitad de julio y de ser las noches cortas, a\u00fan no ha salido el sol. No hay nadie en la calle, no hay ruido; estoy esperando a Edu y Carmen con las mochilas y bolsas en la puerta de mi casa para acercarnos al aeropuerto de El Altet. \u201cNo han puesto ni las calles\u201d; es la hora acordada y \u00e9stos no vienen. Al cabo de cinco o diez minutos llamo al m\u00f3vil de Edu. Lo tiene apagado. Pasa m\u00e1s tiempo y empiezo a inquietarme, veo que no aparecen y ahora tengo el tiempo justo de coger mi coche y llegar al aeropuerto a tiempo de chequear. En medio de la c\u00e1lida noche veraniega alicantina empiezo a correr como alma que lleva el diablo hac\u00eda la casa de mis padres que era donde hab\u00eda dejado mi coche para que estuviera vigilado mejor. Justo antes de llegar a la calle donde tienen su casa mis padres, el m\u00f3vil empieza a vibrarme. Es Edu \u201cOye Terr\u00e9s, que nos hemos quedado dormidos y no ha sonado el despertador\u2026\u201d Me tranquiliza algo y dejo de correr al saber que est\u00e1n \u201cvivos\u201d, pero me impaciento m\u00e1s por que esperarles a ellos e ir luego al aeropuerto va a ser m\u00e1s tiempo que coger yo mi coche e ir solo al aeropuerto como iba a hacer. Volv\u00ed a mi casa andando y les volv\u00ed a esperar. Al cabo de un tiempo llegaron y partimos r\u00e1pido al aeropuerto. Edu intentaba explicar el inexplicable caso del despertador programado que no ha sonado mientras vol\u00e1bamos por la autov\u00eda en busca del aeropuerto de El Altet. Yo pensaba que volv\u00eda a empezar otra aventura, solo esperaba que no fuera toda como este cardiaco comienzo.<\/p>\n<p>A la vez recordaba aquella frase como escapada de un pensamiento fugaz, un pensamiento expresado en voz alta, pero dicho de una manera silenciosa, como casi callada, como si lo pensara pero no quisiera expresarlo a cielo abierto: \u201csi te ocurriera algo, yo no s\u00e9 qu\u00e9 es lo que har\u00eda\u201d. Dijo Mar\u00eda pocos d\u00edas antes de irme\u2026 Actualmente entiendo, gracias a mi amiga Clement, con esa frase que me dijo tan explicativa, el r\u00e9quiem de dos a\u00f1os en una corta expresi\u00f3n: \u201c\u2026en ocasiones igual que te lo d\u00e1 todo, te lo quita todo\u2026\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_27892\" style=\"width: 1170px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"http:\/\/monta\u00f1asdelaluna.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/camino-de-almoradi.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-27892\" class=\"wp-image-27892 \" src=\"http:\/\/monta\u00f1asdelaluna.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/003.jpg\" alt=\"La Paz con el Illimani al fondo\" width=\"1160\" height=\"870\" srcset=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/003.jpg 1555w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/003-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/003-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1160px) 100vw, 1160px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-27892\" class=\"wp-caption-text\">La Paz con el Illimani al fondo<\/p><\/div>\n<p>Llegamos al aeropuerto los \u00faltimos; ya estaban todos all\u00ed. Por suerte, aunque fuimos los \u00faltimos, no perdimos el vuelo. Jes\u00fas (hab\u00eda llegado el primero), Javi, Zaida, Ballester, Gemma y nosotros tres \u00edbamos a ser los primeros del numeroso grupo que \u00edbamos a conquistar las alturas de Bolivia. La novedad para mis compa\u00f1eros, fue ver a Eva, la que iba a ser novia de Jes\u00fas Santana, que fue a despedirse junto con la madre de Jes\u00fas. A partir de aqu\u00ed la parafernalia y rutina de vuelos, enlaces, chequeos, retrasos, despegues, aterrizajes\u2026 que siempre tienen este tipo de viajes, de vuelos. Realmente fue un viaje c\u00f3modo y casi r\u00e1pido, sin enterarnos si lo comparamos con el de vuelta. Siempre imprevistos de \u00faltima hora, cambiar los billetes por el cambio de d\u00eda de regreso etc\u2026 El vuelo transoce\u00e1nico agradable en nuestra fila de asientos. Jes\u00fas leyendo el libro del CH\u00e9, Javi haciendo nuevos records en el desesperante videojuego de la pantallita del asiento (se pasaba las horas jugando), y un corrillo de bolivianos se hab\u00edan sentado en el suelo entre el hueco de la puerta de emergencia y el pasillo, y hablaban, cubata en mano, de sus trabajos como militares en Espa\u00f1a; y cuando ya llevaban m\u00e1s de tres cubatas, de lo enamorado y fieles que eran a sus hermosas mujeres bolivianas. A este paso cuando llevaran m\u00e1s de seis cubatas me imaginaba verlos llorando y abrazados por tener que dejarla en la amada, pobre y bella tierra boliviana. S\u00ed, Javi se acerc\u00f3 a pedir alg\u00fan cubata y descubri\u00f3 que eran gratis (mientras hubieran existencias), as\u00ed que cada cierto tiempo nos recorr\u00edamos los pasillos del avi\u00f3n para llegar a la cola y pedir nuestra raci\u00f3n de ron gratuito a las guapas y simp\u00e1ticas azafatas. Javi se acord\u00f3 de la cogorza que pillaron ciertos \u201cpersonajes\u201d del grupo en la \u00faltima expedici\u00f3n que hicieron a la India; con tanto cubata gratis y tan largo viaje en avi\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de unas c\u00f3modas pero interminables horas de viaje, aproximadamente unas diez horas desde Madrid, llegamos al c\u00e1lido aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz de La Sierra ya en tierras bolivianas. Hab\u00edamos hecho unos ocho mil novecientos kil\u00f3metros de distancia en l\u00ednea recta. No es la temperatura de Espa\u00f1a pero con la humedad de la cercana selva y su clima, esos veinticinco grados cent\u00edgrados eran bochornosos y pegajosos; tambi\u00e9n despu\u00e9s del artificial aire acondicionado del avi\u00f3n. El \u201cjet lag\u201d hace estragos en nuestra viveza mental, al menos en m\u00ed, y nos quedamos petrificados en un aeropuerto desconocido, m\u00e1s tercermundista que a los acostumbrados en Espa\u00f1a y laber\u00edntico, lleno de gente desconocida y de raza diferente a la nuestra. \u00a1Est\u00e1bamos en Sudam\u00e9rica! \u00a1Est\u00e1bamos en Bolivia! Por el retraso en la partida del avi\u00f3n, llegamos a punto y hora para coger el enlace a La Paz, al aeropuerto de El Alto. Gracias a la habilidad, pericia y agilidad de nuestro amigo Ballester, que no parec\u00eda afectarle el adormilamiento del viaje, pudimos embarcar casi a toda prisa en el avi\u00f3n de enlace a La Paz ya contratado; despu\u00e9s de hacer una cola de gente en la que hab\u00edan m\u00e1s viajeros que plazas en el avi\u00f3n. Si no hubiera sido por \u00e9l, quiz\u00e1s hubi\u00e9ramos perdido m\u00e1s tiempo de nuestra expedici\u00f3n entre aeropuertos.<\/p>\n<div id=\"attachment_27891\" style=\"width: 1171px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"http:\/\/monta\u00f1asdelaluna.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/002.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-27891\" class=\"wp-image-27891 \" src=\"http:\/\/monta\u00f1asdelaluna.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/002.jpg\" alt=\"La Paz bajando del Alto\" width=\"1161\" height=\"774\" srcset=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/002.jpg 1500w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/002-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/002-1024x683.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1161px) 100vw, 1161px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-27891\" class=\"wp-caption-text\">La Paz bajando del Alto<\/p><\/div>\n<p>El vuelo entre Santa Cruz de La Sierra y La Paz era escasamente de una hora, pero era casi como cambiar de pa\u00eds, clima y lugar. De la rica (aparentemente, aunque no pudimos salir del aeropuerto) y calurosa Santa Cruz de La Sierra a la humilde, fr\u00eda y alta La Paz. El aeropuerto de El Alto dejaba mucho que desear, pero era suficiente para que saliera y llegaran por su fr\u00eda (y supongo que a veces tambi\u00e9n helada) pista de aterrizaje. Ahora est\u00e1bamos a cuatro mil cincuenta metros de altitud y a tres grados cent\u00edgrados; el cambio en una hora fue muy brusco. Ten\u00edamos que llevar cuidado ahora con el famoso \u201csoroche\u201d, porque ya no and\u00e1bamos a nivel del mar y los mismos y acostumbrados movimientos a esa altura podr\u00edan afectarnos irremediablemente. De momento, al principio, parece que no notamos nada, pero sus efectos ir\u00e1n llegando con el paso de las horas. Montamos en unos taxis contratados por Ballester que nos van a llevar al famoso y nombrado Hotel Rosario.<\/p>\n<p>De nuevo estamos cargando el equipaje en unos nuevos, diferentes pero viejos coches, espaciosos taxis. Nuestro equipaje es tal que en la vaca deben de atarlo firmemente con cordeles y pl\u00e1sticos para que no se ensucien por el camino. Olor muy fuerte a carburante quemado, muy molesto y angustioso los primeros d\u00edas, hasta que te acostumbras. \u201cAqu\u00ed no se refina la gasolina\u201d me comenta Jes\u00fas. Por eso este olor tan fuerte y nauseabundo, y ese humo tan negro y asfixiante salido de sus tubos de escape. Otra vez en otro pa\u00eds, otra aventura, un nuevo y oscuro horizonte en la noche pace\u00f1a se abre ante nuestros deslumbrados ojos, que desde las ventanillas de los taxis, recorren cada luz, cada farola, cada rinc\u00f3n de esta emblem\u00e1tica y fascinante ciudad. Me acuerdo de nuestra desventura los primeros d\u00edas en Quito el a\u00f1o pasado y el \u201cjet lag\u201d se disipa por momentos solamente para atrapar y hacer prisionera mi escondida ri\u00f1onera con el dinero y los documentos; \u201cesta vez no va a pasar como en Ecuador\u201d pienso para mis adentros. Recorremos El Alto de noche, horizontal, con sus casas deshechas o sencillas como es com\u00fan en los arrabales, en los suburbios de esas grandes ciudades sudamericanas. No las veo demasiado pobres, ni chabolas, ni mendicidades como podr\u00eda corresponder a este pobre pa\u00eds sudamericano. De repente la avenida por la que circulamos empieza a descender y a ladear la ciudad como un avi\u00f3n aproxim\u00e1ndose para aterrizar en el aeropuerto de Mineralnye Vodi en el C\u00e1ucaso. Nos damos cuenta de que La Paz est\u00e1 metida en un profundo valle, pero la oscuridad y el desconcierto nos impiden apreciar las dimensiones del mismo. Pocos coches se cruzan a esta hora por la avenida; todos con la luz larga, aunque se pongan uno en frente del otro \u00a1Que molesto! Pero nuestro taxista, que tambi\u00e9n lleva la luz larga de su amplio taxi, tampoco las quita. A los pocos d\u00edas observo que es costumbre all\u00ed, que siempre llevan la luz larga en los coches y parece que no les moleste. Peque\u00f1as y curiosas an\u00e9cdotas que no tendr\u00edan mucha importancia en un viaje como este, si no fuera porque, como muchas cosas all\u00ed, te impacta al experimentarlo por primera vez. Luces de una ciudad desconocida. Fr\u00eda, casi inerte y solitaria en algunos rincones por culpa de la oscuridad de la noche, por lo tarde que era ya, por el fr\u00edo que hac\u00eda y por esa magia acechadora, por esa brujer\u00eda desconocida y escondida en cada rinc\u00f3n de la ciudad. Me quedo absorto con el nuevo paisaje, por las nuevas luces de una nueva ciudad. Contemplo sus calles, gente deambulando y edificios, casas que en un principio no llego a saber describir, a adivinar sus rasgos, sus formas. Es como una visi\u00f3n fantasmal desde la ventanilla del taxi que, sin darme tiempo a asimilar por la rapidez del veh\u00edculo, descubro asombrado y absorto \u00a1Por fin en La Paz! Empezaba a sentir que una nueva aventura se avecinaba, uno de los episodios de mi vida monta\u00f1era, que es mi vida al fin y al cabo, se abr\u00eda ante mis asombrados ojos, ante mis observadores y cansados ojos abiertos. El taxi se detiene ante una verja negra de una aparente casa se\u00f1orial pero no demasiado llamativa. Estamos en el setecientos cuatro de la Avenida Illamp\u00fa, el Hotel Rosario. Empezamos pisando la Avenida Illamp\u00fa, nombre de esa bella e incre\u00edble monta\u00f1a de m\u00e1s de seis mil metros que ver\u00edamos desde la Isla del Sol.<\/p>\n<div id=\"attachment_27893\" style=\"width: 832px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"http:\/\/monta\u00f1asdelaluna.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/donde-nos-deja-la-camioneta-para-seguir-por-el-camino-de-los-hieleros.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-27893\" class=\"wp-image-27893 \" src=\"http:\/\/monta\u00f1asdelaluna.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/donde-nos-deja-la-camioneta-para-seguir-por-el-camino-de-los-hieleros.jpg\" alt=\"Hotel Rosario\" width=\"822\" height=\"1233\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-27893\" class=\"wp-caption-text\">Hotel Rosario<\/p><\/div>\n<p>Aunque al llegar por la noche con el cansancio, \u201cjet lag\u201d y lo tarde que era y las ganas de dormir y descansar que ten\u00edamos, no apreciamos las peculiares, originales, acogedores y bonitos interiores del hotel. Era una bonita mezcla entre una especie de casa se\u00f1orial medieval y un cortijo andaluz. Con su patio interior y fuente en el centro de azulejos, pasillos o corredores al exterior y una escalera que para subirla esa primera noche pensaba que nunca llegar\u00eda al tercer piso donde Jes\u00fas y yo ten\u00edamos nuestra habitaci\u00f3n, o que el esfuerzo era tan inmenso que pensaba que el subir cualquier gran monta\u00f1a de aqu\u00ed ser\u00eda verdaderamente imposible\u2026 \u00a1Si ya me costaba tanto subir estas pocas escaleras! Est\u00e1 claro que luego piensas que es por ser un reci\u00e9n llegado, despu\u00e9s de un viaje tan largo y pesado, y de aterrizar a cuatro mil metros de altitud. El hotel es una joya, enclavado en el barrio del mismo nombre: \u201cEl Rosario\u201d. A tres mil setecientos metros de altitud, era como dormir casi a la misma altura que la Aiguille du Go\u00fbter en el Mont Blanc. Parec\u00eda imposible, curioso y chocante pensar que las bases de las monta\u00f1as andinas son las cumbres de los picos m\u00e1s altos de los Alpes.<\/p>\n<p>El viernes 20 de julio tocaba a su fin. Jes\u00fas y yo nos acostamos en la linda habitaci\u00f3n del tercer piso del Hotel Rosario. En mitad de la noche y una vez que ya hab\u00edamos cogido la posturita en la cama y a punto de dormirnos con esa dificultad de yacer en cama desconocida, Jes\u00fas se levanta a oscuras y como son\u00e1mbulo. Quiere ir al ba\u00f1o pero tropieza con todos los muebles que se interponen en su camino sin dar con \u00e9l. No quiere encender la luz por no despertarme, pero el fuerte empuje que le daba a la manivela de la puerta de salida, creyendo que era el ba\u00f1o, termin\u00f3 por despertarme del todo. \u201c\u00a1Esa es la puerta de la calle! El ba\u00f1o te lo has pasado\u201d. Entonces retorna marcha atr\u00e1s y entra en el ba\u00f1o. Quiz\u00e1s \u201cel soroche\u201d, el cansancio, el duermevela hiciera que Jes\u00fas pareciera un son\u00e1mbulo, un zombi en mitad de la oscuridad de la habitaci\u00f3n; y no porque lo viera, si no por que o\u00eda como arrastraba los pocos muebles al tropezar con ellos. El caso es que al salir del ba\u00f1o y ya acabada la faena apag\u00f3 la luz e intent\u00f3 volver a su cama pr\u00f3xima, cuando un fuerte golpe se oy\u00f3 contra el suelo y despu\u00e9s silencio. No se oy\u00f3 como si fuera algo de metal o madera, realmente no supe de donde ven\u00eda ese fuerte golpe en medio de aquella oscuridad. Quiz\u00e1s el \u201csoroche\u201d, cansancio y duermevela hicieron que mi mente no pensara en m\u00e1s all\u00e1 ni me preocupara por saber que hab\u00eda sido eso, si no que aprovech\u00e9 para disfrutar del silencio que vino despu\u00e9s. O sea que me qued\u00e9 inmuto en mi camita. Al cabo de un tiempo, no sabr\u00eda decir cu\u00e1nto, empiezo a o\u00edr sonidos que luego relacion\u00e9 con los esfuerzos que hace una persona que se ha ca\u00eddo al suelo y empieza a levantarse. Jes\u00fas enciende la luz de su mesita de noche y empieza a preguntarse misterioso y desconcertado \u201c\u00bfQu\u00e9 hago yo en el suelo?\u201d. No s\u00e9 si ah\u00ed o al otro d\u00eda o m\u00e1s adelante (incluso ahora que lo escribo mientras lo recuerdo) pero me entr\u00f3 una risa tonta y sin sentido por el desmayo de mi amigo y compa\u00f1ero \u201cJes\u00fas \u00bfte has ca\u00eddo?\u201d. \u00c9l, sorprendido, porque era la primera vez que le ocurr\u00eda, y yo m\u00e1s sorprendido y risue\u00f1o todav\u00eda por que hab\u00eda sido algo inesperado y gracioso para m\u00ed. Quiz\u00e1s para \u00e9l y para el resto de mis compa\u00f1eros no lo ve\u00edan as\u00ed, si no como una desconcertante y peligrosa reacci\u00f3n del cuerpo de Jes\u00fas y no ten\u00eda gracia. No pod\u00eda evitarlo. El caso es que no me mov\u00ed de mi cama. Eso fue algo que a mis compa\u00f1eros, con un tono burlesco y a la vez con una pizca de malicia, me reprochar\u00edan el resto del viaje. Pero por alguna raz\u00f3n no me levant\u00e9 de la cama. Quiz\u00e1s las mismas razones por las cuales Jes\u00fas se desmay\u00f3. No era que no quisiera o no me preocupara conscientemente, sencillamente no ten\u00eda suficientes gl\u00f3bulos rojos en la cabeza como para reaccionar. Supongo que esto es algo que ocurre en ciertos tr\u00e1gicos momentos en la alta monta\u00f1a entre compa\u00f1eros o entre los equipos de salvamento. Cuando el raciocinio no encuentra lugar, el instinto es el que manda\u2026 Al fin y al cabo es una suerte que nos pasara en una habitaci\u00f3n del hotel.<\/p>\n<p>Pase\u00e1ndonos por la calle Sag\u00e1rnaga vimos que hab\u00edan varias empresas de agencias de viajes. No se puede decir que eran como las comunes agencias de viajes espa\u00f1olas o europeas; \u00e9stas se contrataban para hacer expediciones con porteadores, gu\u00edas, cocineros, tiendas de campa\u00f1a\u2026 Hab\u00edan muy pocos o ning\u00fan lujo en aquella parte del mundo como para contratar un viaje a una playa encantada con hoteles de cinco estrellas y piscinas con barra libre\u2026 eso all\u00ed era casi inexistente, y si lo que buscabas era eso, deber\u00edas buscarlo en otro lugar que no fuera la calle Sag\u00e1rnaga.<\/p>\n<div id=\"attachment_27962\" style=\"width: 1161px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"http:\/\/monta\u00f1asdelaluna.com\/wp-content\/uploads\/2007\/07\/LaPaz8-para-web.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-27962\" class=\"wp-image-27962 \" src=\"http:\/\/monta\u00f1asdelaluna.com\/wp-content\/uploads\/2007\/07\/LaPaz8-para-web.jpg\" alt=\"LaPaz8 para web\" width=\"1151\" height=\"1010\" srcset=\"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2007\/07\/LaPaz8-para-web.jpg 1868w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2007\/07\/LaPaz8-para-web-300x263.jpg 300w, https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/wp-content\/uploads\/2007\/07\/LaPaz8-para-web-1024x898.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1151px) 100vw, 1151px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-27962\" class=\"wp-caption-text\">Mapa de La Paz conseguido en el Hotel Rosario<\/p><\/div>\n<p>Como solo pudimos contratar una noche en el Hotel Rosario, esa ma\u00f1ana deb\u00edamos abandonarlo y trasladarnos a otro hotel. Esta vez nos ir\u00edamos del id\u00edlico y c\u00e9ntrico La Paz a otro barrio residencial m\u00e1s moderno, m\u00e1s nuevo y a m\u00e1s baja altura, al Hotel Calacoto. Contratamos una movilidad enterita para nosotros y discurrimos por las laber\u00ednticas calles y extra\u00f1as avenidas de la enigm\u00e1tica ciudad de La Paz. Casi, casi hab\u00eda que ir del centro a una punta de la ciudad, con lo cual nos dio tiempo a vislumbrar y apreciar los aspectos, cambios y perfiles de la ciudad. Absorto de nuevo por el corto viaje en el interior de una ciudad desconocida y diferente, intent\u00e9 fotografiar con mis pupilas y mente aquellos edificios, casas, jardines, f\u00e1bricas, avenidas, coches, viandantes, carteles\u2026 como si de una m\u00e1quina reprogramada para recopilar datos ambientales se tratara \u00a1Adi\u00f3s Hotel Rosario! Muy buen hotel, acogida y servicio\u2026 la expedici\u00f3n comenzaba muy bien.<\/p>\n<p>El Hotel Calacoto de tres estrellas se encuentra entre amplias, horizontales y cuadriculadas calles cercanas o en el interior del Barrio de Miraflores o en el barrio del mismo nombre del hotel. \u00c9ste era un aparta hotel m\u00e1s que un hotel: con nuestro comedor, cocina, habitaciones, ba\u00f1o para poder acomodarnos los ocho que \u00edbamos. El lugar era diferente al c\u00e9ntrico barrio de Rosario, m\u00e1s moderno, m\u00e1s ordenado, m\u00e1s com\u00fan en una ciudad de reciente construcci\u00f3n, o sea, m\u00e1s feo; pero eso s\u00ed, m\u00e1s horizontal. Hab\u00edamos bajado cuatrocientos metros, de los tres mil seiscientos del Hotel Rosario a los tres mil doscientos metros y a un ambiente m\u00e1s europeo, era m\u00e1s aburrido. Lo bonito es estar metido en todo el meollo de La Paz, entre las calles Sag\u00e1rnaga, Max Paredes, Mu\u00f1ecas, Mariscal Santa Cruz\u2026 cerca del mercado de las brujas, de la Plaza Murillo, de la magia de los Aymaras. Pero el hotel\/aparta hotel Calacoto no est\u00e1 tampoco nada mal, tambi\u00e9n era frecuentado por otros individuos de otras nacionalidades y continentes que, enfrascados, algunos de ellos en mascarillas con bombona de ox\u00edgeno, paseaban su troillet por los pasillos exteriores del palaciego jard\u00edn del hotel; pasando por nuestras ventanas, que daban al mismo jard\u00edn como nuestra puerta, como ej\u00e9rcito de guiris al acecho de alguna ciudad que asediar con sus c\u00e1maras fotogr\u00e1ficas de \u00faltima generaci\u00f3n\u2026 a tan alta altura, hab\u00eda \u201cvida\u201d. Yo no me d\u00ed cuenta pero Jes\u00fas me dijo que en el aeropuerto tambi\u00e9n vi\u00f3 a particulares con su mascarilla y bombonita de ox\u00edgeno.[vc_separator][vc_row][vc_column][vc_empty_space][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_cta h2=\u00bb\u00c1lbum de fotos\u00bb add_button=\u00bbright\u00bb btn_title=\u00bbVer fotos\u00bb btn_color=\u00bbwarning\u00bb btn_link=\u00bburl:http%3A%2F%2Fmonta\u00f1asdelaluna.com%2Fdt_gallery%2Fla-paz-2%2F||target:%20_blank\u00bb]Puedes ver un resumen de todas las fotos de La Paz en forma de presentaci\u00f3n o individuales pinchando aqui \u00a1No te las pierdas![\/vc_cta][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_empty_space][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=\u00bb1\/4&#8243;][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/2&#8243;][vc_raw_html]JTNDaWZyYW1lJTIwc3JjJTNEJTIyaHR0cHMlM0ElMkYlMkZ3d3cubWV0ZW9ibHVlLmNvbSUyRmVzJTJGdGllbXBvJTJGd2lkZ2V0JTJGZGFpbHklMkZsYS1wYXpfYm9saXZpYV8zOTExOTI1JTNGZ2VvbG9jJTNEZml4ZWQlMjZkYXlzJTNENyUyNnRlbXB1bml0JTNEQ0VMU0lVUyUyNndpbmR1bml0JTNES0lMT01FVEVSX1BFUl9IT1VSJTI2Y29sb3VyZWQlM0Rjb2xvdXJlZCUyNnBpY3RvaWNvbiUzRDElMjZtYXh0ZW1wZXJhdHVyZSUzRDElMjZtaW50ZW1wZXJhdHVyZSUzRDElMjZ3aW5kc3BlZWQlM0QxJTI2d2luZGd1c3QlM0QxJTI2d2luZGRpcmVjdGlvbiUzRDElMjZwcmVjaXBpdGF0aW9uJTNEMSUyNnByZWNpcGl0YXRpb25wcm9iYWJpbGl0eSUzRDElMjZzcG90JTNEMSUyNnByZXNzdXJlJTNEMSUyNmxheW91dCUzRGxpZ2h0JTIyJTIwJTIwZnJhbWVib3JkZXIlM0QlMjIwJTIyJTIwc2Nyb2xsaW5nJTNEJTIyTk8lMjIlMjBhbGxvd3RyYW5zcGFyZW5jeSUzRCUyMnRydWUlMjIlMjBzYW5kYm94JTNEJTIyYWxsb3ctc2FtZS1vcmlnaW4lMjBhbGxvdy1zY3JpcHRzJTIwYWxsb3ctcG9wdXBzJTIyJTIwc3R5bGUlM0QlMjJ3aWR0aCUzQSUyMDM3OHB4JTNCaGVpZ2h0JTNBJTIwNDExcHglMjIlM0UlM0MlMkZpZnJhbWUlM0UlM0NkaXYlM0UlM0MlMjEtLSUyMERPJTIwTk9UJTIwUkVNT1ZFJTIwVEhJUyUyMExJTkslMjAtLSUzRSUzQ2ElMjBocmVmJTNEJTIyaHR0cHMlM0ElMkYlMkZ3d3cubWV0ZW9ibHVlLmNvbSUyRmVzJTJGdGllbXBvJTJGcHJvbm9zdGljbyUyRnNlbWFuYSUyRmxhLXBhel9ib2xpdmlhXzM5MTE5MjUlM0Z1dG1fc291cmNlJTNEd2VhdGhlcl93aWRnZXQlMjZ1dG1fbWVkaXVtJTNEbGlua3VzJTI2dXRtX2NvbnRlbnQlM0RkYWlseSUyNnV0bV9jYW1wYWlnbiUzRFdlYXRoZXIlMjUyQldpZGdldCUyMiUyMHRhcmdldCUzRCUyMl9ibGFuayUyMiUzRW1ldGVvYmx1ZSUzQyUyRmElM0UlM0MlMkZkaXYlM0U=[\/vc_raw_html][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/4&#8243;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De nuevo hay que madrugar \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00e1 que madrugar siempre tanto para coger un avi\u00f3n a alg\u00fan lugar tan lejano? A pesar de estar casi a mitad de julio y de ser las noches cortas, a\u00fan no ha salido el sol. No hay nadie en la calle, no hay ruido; estoy esperando a Edu&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":27892,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-45205","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","category-1","description-off"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45205","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=45205"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45205\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45211,"href":"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45205\/revisions\/45211"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/27892"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=45205"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=45205"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.monta\u00f1asdelaluna.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=45205"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}