A partir de esta etapa ya no me ha dado tiempo o ganas a seguir escribiendo in situ sobre el trekking, supongo que he pecado de intentar contarlo todo, explicarlo todo, y con tanto detalle y poco tiempo para escribir… al final llegué a la etapa anterior y no seguí escribiendo, con lo que solo tengo escrito un tercio del trekking total. A partir de ahora intentaré recordar lo ocurrido en cada etapa (hace año y medio), y lo escribiré en cada relato… a ver si aprendo a ser más práctico que poético para la próxima vez…
Es mitad de la madrugada cuando nos despertamos, entre las 3 y las 4 de la mañana. Debemos salir de noche para que el sol nos salga en la subida a Gokyo Ri. Realmente no son muchos metros de diferencia como para subir una montaña, unos 500 metros de desnivel, que a nivel de mar sería hora y media como mucho, pero hoy iremos muy poco a poco, como siempre hemos ido en estas etapas de aclimatación.
Hace frio, estamos altos y la noche es rasa, las estrellas nos acompañaran en la aproximación hacia la ladera y ascenso a Gokyo Ri. Nos reunimos con Prem los cuatro, y no sé si tomamos algún té o liquido de desayuno antes de salir, pero salimos con noche cerrada.

Amaneciendo subiendo a Gokyo Ri (5.357 mts.), abajo el lago Gokyo Tso, a su izquierda el Glaciar Ngozumba, arriba de éste el Cholatse (6.440 mts.) el de la izquierda, y el Tabuche (6.495 mts.) el de la derecha. En el centro al fondo, los más altos el Thamserku (6.618 mts.) el de la derecha, y el Kangtega (6.783 mts.) el de la izquierda.
El ascenso es fácil: salimos de Gokyo siguiendo las orillas del lago Gokyo Tsho, pero por el lugar contrario a la orilla a la que llegamos, es la que sigue, justo la que se acerca a la marrón y bien trazada ladera del fácil Gokyo Ri. Llevamos encendidas los frontales, y gracias a éstos vemos la ristra de gente que asciende por la bien marca senda, que hace un zigzag en un principio. La ladera de Gokyo Ri tiene más pendiente abajo que arriba, con lo que es una montaña como ondulada, casi roma, eso nos ayudará a guiarnos por donde hay que ir gracias a que alzamos la cabeza y vemos las luces de los montañeros de delante y arriba.
Llega un momento en que la noche va dejando paso a las primeras luces, y como vamos cogiendo altura, esas primeras claridades las vamos apreciando fácilmente. Casi que comienza a amanecer a nuestra espalda, y poco a poco vamos parando para admirar el paisaje oscuro con esas primeras luces, hasta que nos permita hacer las primeras fotografías del día. A la vez vamos cogiendo altura para que esas primeras fotografías tengan las mejores perspectivas posibles.

Panorámica amaneciendo subiendo a Gokyo Ri (5.357 mts.), abajo el lago Gokyo Tso, con Gokyo (4.790 mts.) en su orilla; sobre éste el Glaciar Ngozumba, a la derecha las laderas del Phari Lapche (6.017 mts.), al fondo en el centro derecha, los más altos el Thamserku (6.618 mts.) el de la derecha, y el Kangtega (6.783 mts.) el de la izquierda. En el centro de derecha a izquierda: el Tabuche (6.495 mts.), el Cholatse (6.440 mts.), posiblemente el Arakan Tse. Al fondo en el centro izquierda se asoman las cimas del Everest (8.848 mts.), la de la izquierda, y la del Lhotse (8.515 mts.) el de la derecha, con la larga cresta al Nuptse. A la izquierda el Chola (6.097 mts.)
No hemos llegado a la cima, pero llegados a un punto ya paramos para admirar el paisaje y amanecer. Por suerte amanece con muy pocas o ninguna nube, algunas para hacer bonito. Y comenzamos a maravillarnos con el paisaje: abajo aparece el enorme lago de Gokyo Tsho, al fondo reconocemos al Thamserku y Kantega, tan altivos y espectaculares como siempre a pesar de la lejanía, de la distancia, se nota que son montañas con renombre, faros de este pueblo Sherpa, soberbios, grandiosos. Mas cerca reconocemos los dos picos hermanos que parece se quedaran en el centro de este trekking que estamos haciendo, el Tabuche y Cholatse, también cortados, desafiantes, temibles y a la vez exageradamente preciosos. Abajo aparece el recorrido y la blancor del Glaciar Ngozumba, blancor que no veíamos ayer, la nieve invade su laberinto de laderitas y montículos, montículos que son las arrugas del hielo del glaciar, formados por el mismo transcurrir por su valle. Hermoso. Y si giramos la cabeza un poco más al este, vemos al fondo, detrás de las montañas que tenemos delante y pegadas a las de delante, dos altas puntas que comienzan a sobresalir, que nos da a entender que deben de ser altas y grandes montañas del Himalaya… y así es, son las cimas del Lhotse y Everest, que poco a poco comienzan a destacar en el horizonte himaláyico. Espléndido, maravilloso, único.
Pero tenemos que llegar a la cima. Mas gente delante y detrás de nosotros, poco a poco, vamos llegando a las zonas menos verticales de la cima (o la precima) de Gokyo Ri. Sobre unas rocas las banderitas de oraciones budistas nos dicen que no hace falta que subamos más, que ya estamos bien aquí… estamos en la cima de Gokyo Ri, a unos 5.360 metros. Mucha gente y grupos hay en este rincón del Himalaya, no hay manera de hacerte una foto sin que aparezca un plumas o una gorra. Incluso hay un grupo de chicas, mujeres, de Argentina o Uruguay que se ponen a cantar o a gritar como locas… con lo que a mí me gusta la tranquilidad y sosiego en la montaña. Esto se convierte en un mercado de vistas y domingueros. Estas mujeres nos las encontraremos más adelante. Es un grupo reconocible y estrambótico, de unas 12 o 14 mujeres, sin hombres, solo los guías nepalíes.

Llegando a la cima de Gokyo Ri (5.357 mts.), detrás queda el Glaciar Ngozumba, abajo derecha parte del lago Gokyo Tso, y arriba de derecha a izquierda, las puntas del horizonte…: Tabuche (6.495 mts.), Cholatse (6.440 mts.), posiblemente el Arakan Tse, Makalu (8.485 mts.) (estos dos debajo del sol), el Lhotse (8.515 mts.) con la larga cresta al Nuptse (7.864 mts.), Everest (8.848 mts.), Khumbutse (6.639 mts.) y el Pumo Ri (7.165 mts.) medio escondido

Cima de Gokyo Ri, 5.357 mts., delante el Phari Lapche (6.017 mts.), al fondo izquierda el macizo de Thamserku-Kangtega
Por suerte el día es increíble. Comienzan a aparecer las nubes del amanecer en el horizonte por la zona del Thamserku y Kantega, que poco a poco se irán extendiendo; son nubes altas, delgadas. Y por suerte del tiempo, podemos admirar y asombrarnos con las vistas, detrás ya de montañas altas de cinco y seis mil metros, los enormes y altos Everest y Lhotse. Han ido apareciendo como gigantes ocultos, escondidos en el rocoso y alpino horizonte, a medida que íbamos ascendiendo y la altura nos dejaba ver estas enormes y sobresalientes moles. El Lhotse ya lo habíamos visto en el camino a Dhole, pero no se veía el Everest; pero ahora ya podíamos ver el Everest… ¡El Everest! Esa montaña tan codiciada por el mundo montañero como turístico, la montaña más alta del mundo, del planeta tierra, y allá la descubrimos, inconfundible, con su perfil con forma de pirámide inclinada con sus diferentes líneas, estratos, pero sin un perfil agresivo, descarado, más bien afable pero gigante, desmesurado, como diciendo “no tiene un perfil difícil pero enorme, largo” y esa es su dificultad, su altura y su largo, largo recorrido hasta su cima… antes de que la típica nube de viento se pose en su cima y nos tape las vistas de su ansiada cima, le hacemos fotos y videos.
Caminamos un poco por la cima hacia el norte, como buscando la parte más alta, pocos pasos, para alejarnos de la muchedumbre y también para poder acercarnos a las vistas hacia el norte del también gigante y blanco, blanquísimo, Cho Oyu. Lo curioso es que la enorme y alargada cima del Cho Oyu la comparte con otros picos que se acercan a los ocho mil metros, como el Gyachungkang, pero no lo superan, de forma que crean un gigantesco y blanco circo de hielo y glaciares, inexpugnable y soberbio, magnífico. Y desde éste, un abierto valle excavado recto, ancho y ondulado, como si su fondo helado, terroso, hiciera olas, bajo Gokyo Ri, es el valle del largo Glaciar Ngozumba…

Desde la cima de Gokyo Ri, 5.357 mts., el Lhotse (8.515 mts.) con la larga cresta al Nuptse (7.864 mts.), arriba a la derecha, y el Everest (8.848 mts.) a la izquierda; el Khumbutse (6.639 mts.) más bajo a la izquierda. Delante de éstos la zona del Nirekha Peak (6.069 mts.)-Lobuche (6.119 mts.)

Panorámica desde la cima de Gokyo Ri, 5.357 mts., abajo queda el Glaciar Ngozumba; de derecha a izquierda las puntas mas altas: al fondo el macizo Thamserku-Kangtega, Tabuche (6.495 mts.), Cholatse (6.440 mts.), posiblemente Arakan Tse y Makalu (8.485 mts.) bajo el sol, el Lhotse (8.515 mts.) con la larga cresta al Nuptse (7.864 mts.), Everest (8.848 mts.), Khumbutse (6.639 mts.), Pumo Ri (7.165 mts.) medio escondido; delante el Chola (6.097 mts.), detrás el Chakung (7.029 mts.), el llamativo Gyachungkang (7.922 mts.) y el Cho Oyu (8.201 mts.)
En definitiva, un paisaje de locura, de alta montaña, grandes montañas; aquí a las alturas de las grandes montañas de otras cordilleras, son la base de estos gigantescos sietemiles u ochomiles, es increíble, soberbio, hipnotizante, un lugar único en el Mundo, un rincón de este planeta, inolvidable, magnífico, exagerado… he visto muchas montañas, cordilleras, pero el Himalaya, esta parte del Himalaya, es impresionante, por encima de otros muchos lugares, cordilleras. Estoy muy contento. Creo que mis expectativas sobre lo que iba a descubrir en este trekking, o sobre todo con lo que nos íbamos a topar aquí, se han quedado cortas, muy cortas, esto es un paraíso de hielo, roca y verticalidades que rayan el cielo… lástima que haya tanto turismo, tanto Lodge, tanta gente, pero bueno… todos quieren descubrir y saludar al mayor gigante de la Tierra.
Fotos con el fondo del Cho Oyu. No quepo en mi asombro y alegría. Subimos rocas de la cima para encontrar el mejor encuadre; para allá y para acá… pero no podemos estar todo el día aquí admirando los ochomiles, glaciares y laberinto de picos puntiagudos salpicados de hielos, nieves y desafiantes verticalidades… y lo cierto es que desde aquí vemos cuatro ocho miles: el cercano Cho Oyu al norte, en frente al este el Everest y su hermano siamés, Lhotse, y detrás de éste a la derecha un poco más al fondo, aparece otra puntiaguda y gran pirámide, que por la distancia aparece más baja y pequeña, pero desafiante y atrayente: es el Makalu. Cuatro de los catorce ochomiles del planeta, de entre ellos el más alto del Mundo, tenemos de un solo vistazo. Impresionante, magnífico.

El Gyachungkang (7.922 mts.) a la derecha, en el centro el No Jumb Kamg (7.864 mts.) y el Cho Oyu (8.201 mts.) a la izquierda

Panorámica desde la cima de Gokyo Ri, 5.357 mts., abajo queda el Glaciar Ngozumba, desde su nacimiento en las faldas del CHo Oyu a la izquierda, hasta su final a la derecha
El sol ya ha subido algo más arriba de las cimas de los ocho miles, que quedaban cerca de la parte de atrás del Lhotse y Makalu, y las nubecillas, ya no tan poco numerosas, ya invaden mucho el cielo y no dejan ver muchas cimas. Ya es hora de bajar de nuevo a Gokyo. Gracias a mi alegría no noto la altura o creo no notarla, la subida ha ido muy poco a poco, muy dosificada, para ir acostumbrándonos a estos más de cinco mil metros; y la bajada también irá super bien. Puede ser que note un ligero mareo, sobre todo cuando giro rápido la cabeza, pero nada más… al bajar se pasa; en Gokyo mi cuerpo está muy cómodo.
Mientras bajamos las laderas fáciles de sendas y destrozados terrenos de tanto caminar de Gokyo Ri, observamos la encrucijada de la ubicación y lugar de Gokyo, con sus lodges y construcciones. Parece un pequeño poblado turístico de los Alpes, o al menos me lo recuerda, sin serlo, supongo que por los hoteles (lodges) y el entorno montañero, alpino. Y casi ya en la zona más llana cercana a las orillas del lago Gokyo Tso, por el que tenemos que pasar para llegar a las paredes de los lodges de Gokyo, observamos como mosquitos de color rojo, helicópteros que van y vienen dejando a gente sobre todo. Cuando pasamos cerca el lugar donde aterriza el helicóptero, vemos a japoneses o coreanos, que deambulan por la zona o esperando el aparato volador y andando al cómodo Lodge. Una de estas japonesas o coreanas con un abrigo que parece de piel de zorro, llamativo, con mucho pelo (como si le fuera abrigar más que un plumas de alta montaña), está parada con una maleta esperando a algo, a que pase el tiempo. Turistas de pies a cabezas… muchos de ellos, por la altura a la que estamos si vienen en helicóptero desde Lukla sin aclimatarse, lo pasan mal, tan mal que igual tienen que volver al helicóptero y bajar altura, quizás volver a Lukla de nuevo. Curioso. Hay que recordar que estamos a la altura de la cima del Mont Blanc. También alguno que no ha acabado de aclimatarse ha decidido que ya está bien y quiere bajar a Lukla, ya que el mal de altura es como una enfermedad, que hasta te puede llevar a la muerte, y muy molesta si no te la curas.
Llegamos de nuevo al Lodge de Gokyo. Es media mañana; aún tenemos que comer y recoger la ropa que intenta secarse al sol, rehacer la mochila y salir en busca de Dragnag, que es otro sitio o poblado, más pequeño que Gokyo, al otro lado del Glaciar Ngozumba. En línea recta están muy cerca uno de otro, parecería que fuera un corto recorrido, si no fuera porque hay que cruzar el extenso, laberíntico y extraordinario Glaciar Ngozumba, de una orilla a la otra: Gokyo está en la orilla oeste, donde se ubican los lagos de Gokyo, pero Dragnag, que es la puerta de ascenso al Chola Pass, se encuentra en la orilla este. Aquí ya no subimos más latitud (que no altura) para girar hacia el este, en busca de otro valle, de otro glaciar… el del Khumbu, el famoso Glaciar Khumbu, el que nace en las faldas del Everest y Lhotse…

Luis, Jordi y Dolors bajando del Gokyo Ri, abajo el Glaciar Ngozumba y el lago Gokyo Tso, con Gokyo (4.790 mts.) entre ambos. Tambien se aprecia el lago Taujung Tsho arriba del Dudh Pokhari. Arriba en el centro derecha el Tabuche (6.495 mts.) el de la derecha y el Cholatse (6.440 mts,) el de la izquierda; posiblemente el Arakan Tse en el centro; al fondo izquierda parte del Lhotse (8.515 mts.) y el Everest (8.848 mts.) cubiertos, y el Nuptse (7.864 mts.) entre ambos

Luis, Jordi, Dolors y Prem bajando de Gokyo Ri, abajo el lago Gokyo Tso. Arriba el Phari Lapche (6.017 mts.), al fondo parte del Thamserku (6.618 mts.)
Por la tarde o al mediodía, mientras el tiempo aún es excelente con muy pocas nubes y vistas muy despejadas y preciosas, salimos de Gokyo en busca de Dragnag. Saldremos de los aproximadamente 4.750 metros, hasta los 4.700 metros de Dragnag, con la única subida de la morrena del glaciar a unos 4.800 metros, con lo que debe de ser amena, si no fuera porque cruzar el laberíntico glaciar es como cuatro veces la distancia en línea recta entre los dos.
Salimos de Gokyo por otra senda hacia el sur, casi paralela a la que llegamos ayer, pero que se dirige a las suaves laderas de la morrena del glaciar. Subimos a ella, y cruzamos al otro lado para colarnos en el mismo laberintico, ondulado y curiosamente formado, Glaciar Ngozumba. Al fondo las magníficas vistas del Tabuche y Cholatse, con esos impresionantes perfiles verticales de acanaladuras heladas, de glaciares colgantes ubicados casi milagrosamente en las paredes de las puntiagudas y gigantescas montañas, hipnotizante, impresionantes.

Cruzando la morrena en busca del Glaciar Ngozumba, arriba a la izquierda, el Cholatse (6.440 mts.) y el Tabuche (6.495 mts.) a la derecha

Bajando al Glaciar Ngozumba, al fondo a la izquierda, el Cholatse (6.440 mts.) y el Tabuche (6.495 mts.) a la derecha
El recorrido por el glaciar es todo por terreno terroso descompuesto, de piedras, piedrecillas, a veces resbaladizos, para arriba, para abajo, girar a un lado, después a otro… una verdadera gymcana. Hay laguitos entre pared y pared de hielo, más gente que la cruza hacia un lado, hacia el otro… pero hay una especie de senda, de pisadas, de recorrido que te dicen por dónde ir, y pienso que sigue siendo muy extraordinario el trabajo que ha tenido el que ha tenido que descubrir y marcar este recorrido, como logró encontrar la ruta que cruza de una orilla a la otra del glaciar, con tantos giros y subibajas entre penitentes, paredes de hielo, laguitos… un verdadero laberinto de hielos y huecos. El glaciar es ancho y enorme, increíble… es la primera vez que cruzo un glaciar himaláyico ¡Estoy muy emocionado!
En medio del glaciar miramos hacia el norte e izquierda, al fondo, en el horizonte del mismo, aparece la vistosa y generosa, enorme, mole del Cho Oyu, que parece nos vigile y como si nos dijese “todo este hielo sale de mi”, se ve muy bien (menos por las numerosas nubes que ya lo cubren, las típicas de media tarde), no lo entorpece ninguna otra montaña, al estar detrás justo del horizonte del Glaciar Ngozumba, al fondo o nacimiento del valle, del monstruoso glaciar. Impresionante.
Y ya por fin subimos a la otra morrena, la que limita y encierra al glaciar pero en la orilla contraria a la que entramos, que nos indica que el glaciar acaba aquí y al otro lado, otro pasillo sin hielo, otro vallecillo o hueco, entre las morrenas laterales del glaciar y las paredes o laderas de las montañas de este valle… como ocurría al otro lado, y que así se formaron los Lagos de Gokyo, pero a este lado no hay lagos y el pasillo es más estrecho y austero, feo. Ultimas fotos al Cho Oyu que parece se ve mejor desde el filo de esta morrena, y ya lo dejaremos a nuestra espalda y oculto entre los perfiles del estrecho vallecillo entre el glaciar y las laderas del valle. Al bajar de la morrena, giramos a la derecha y sur paralelos a la morrena para seguir por una senda, más rápida y fácil, en busca de Dragnag, que no queda muy lejos.
Y así al poco tiempo llegamos a la pequeña población de Dragnag. La vemos desde lejos como está ubicada en un lateral de valle del Glaciar Ngozumba, justo en la entrada de otro pequeño vallecillo perpendicular a éste, como si el pueblo fuera la puerta al mismo; y en una especie de ensanchamiento del pasillo del valle entre las laderas y las morrenas del glaciar. No es tan abierto como Gokyo donde el sol le daba la gran parte del día, aquí las sombras de las montañas lo hacen más húmedo, frío y casi siniestro. Ya hemos llegado. Estamos a 4.700 mts. de altitud. El vallecillo que sale de tras del pueblo es el que seguiremos para subir o buscar el Chola Pass, collado obligado en esta zona para pasar del valle de Gokyo o del Glaciar Ngozumba, al del Glaciar del Khumbu, no sin antes pasar por vallecillos que los comunican, como este de detrás de Dragnag, y el de Dzongla o Chola.
El lugar es más frio y triste, pero parece que no hay tanta gente como en Gokyo. El bar o comedor del Lodge está más vacío. Nos hospedamos en las habitaciones más frías y húmedas que en Gokyo. Hay un lavabo entre el pasillo donde están las habitaciones y el comedor. También te puedes duchar.
Después de acomodarnos en las habitaciones, de haber tomado nuestro hot lemon (aunque comencé a pedir Fanta de naranja en los lugares donde tenían, sobre todo en las comidas) y cambiarnos, me quedo en la puerta donde hay una especie de barrón o pasillo de cemento entre la fría tierra del lugar y las paredes del Lodge, para hacer estiramientos, aparece el ruidoso y escandaloso grupo de sudamericanas argentinas/uruguayas, de nuevo casi todas hablando a la vez, de las que intentaba huir en la cima del Gokyo Ri esta mañana. Se van a instalar en el mismo Lodge que nosotros.
Llegamos a la cena, como siempre la sopa de tomate, cebolla… y el segundo plato, alguna pizza… no me entra el pedir el plato típico sherpa de lentejas con arroz. Las argentinas/uruguayas se sientan en el mismo comedor que nosotros. Hablan de sus planes; me llama la atención, sobre todo por su sobre exagerada y habitual forma de hablar tan característico de ellas, con nombres argentinos como Fernanda, Germana… parece una reunión de amigas y/o familiares (no todas de la misma edad) que coinciden para viajar juntas sin sus esposos. Hago broma con Prem del casi escándalo que forman al hablar casi todas a la vez, y con su gracioso y característico acento. Es el tipo de grupo de gente que es difícil de no reconocer cuando viajas y coincides en otros puntos del camino.
Para el segundo plato aquí ya saco el jamón que tenía escondido comprado en el Bon Preu de mi pueblo. Lo comparto con los compañeros, Prem no quiere… no se pueden resistir después de tanto tiempo sin comer carne; además Luis dice que el jamón es de bastante calidad. Nuestros porteadores nos siguen en cada Lodge. Aquí se sientan en la mesa al otro lado del comedor, y les doy a probar a ellos también. Los sherpas no comen carne, no matan animales para comer, con lo cual se lo piensan mucho antes de coger un poco de jamón serrano del plástico que les ofrezco. Uno tiene unos 27 o 28 años, y el otro es más joven, 17 o 18 años, y está comenzando a trabajar de porteador.

Lodge en Dragnag, 4.700 mts., en la mesa de la izquierda Luis (con gorro), Jordi y Dolors (de espaladas), la mesa del fondo las argentinas/uruguayas, y la mesa de los porteadores delante a la derecha
Antes de irnos a dormir pido si tienen dados para jugar un Míchigan, ya que veo tienen cartas y juegos de mesas en este comedor, Lodge, pero no tienen. Me cuesta describir dados en sherpa, pero al final me entienden… no hay. Parece que no hay dados en todo el pueblo sherpa… igual porque es un juego de “vicio y perdición”. Hay que recordar que el pueblo Sherpa es budista, y éstos son muy espirituales, pacíficos y éticos.
Nos vamos a dormir entonces ya que mañana nos tenemos que levantar cuando salga el sol o más bien en la oscuridad de los últimos momentos de la noche, con los primeros destellos de luz. Por suerte no tenemos entretenimientos y nos estamos acostumbrando a dormir pronto, ya que madrugamos todos los días… y más éste que hemos madrugado más de lo normal para subir a Gokyo Ri. Mañana toca otra de las alturas de este trekking: el famoso Chola Pass.
















